La Hermandad Sacramental actual es fruto de la fusión que se produjo el día 7 de febrero de 1972, con la Hermandad de Penitencia del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, Nuestra Señora de la Esperanza y San Juan Evangelista.
La Hermandad Sacramental de Santa Ana fue fundada, a diferencia de las demás Hermandades Sacramentales de su época, por curas, clérigos y capellanes de la citada Parroquia, movidos por santo y católico celo de la honra del culto Divino. Sus primeras Reglas son aprobadas en 1572.
En la Procesión del Corpus Christi de Sevilla, es la segunda Hermandad
Sacramental con más antigüedad.
Fundada en la Real Parroquia de Señora Santa Ana por el clérigo de ella, Pedro Espinosa, quien obtuvo de S.S. Paulo III la bula de fundación, firmada en Roma el 8 de julio de 1540 y se fundó “para servir a acompañar al Santísimo Sacramento, al tiempo que sale a visitar a los enfermos, con candelas de cera encendida en las manos”.
Montó su primera Capilla y comulgatorio en lo que fue la Capilla de Ntra. Sra. de la Angustia, cabecera del crucero de la Epístola y hoy Capilla Bautismal. Se situó después, la Hermandad con su Sagrario en la Capilla actual de la Hermandad de Madre de Dios del Rosario, y después pasó a la nave del Evangelio, en el Altar dedicado a la Purísima Concepción, en Capilla que esta Hermandad había labrado en terrenos colindantes a los muros de la Parroquia, dándole entrada por ella, estando terminada en 1752. Pocos años después se fusionaba la Sacramental con esta corporación de la Pura y Limpia Concepción.
También se fusionó la Hermandad Sacramental con la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús, en 1709, que existía en la Real Parroquia de Señora Santa Ana desde 1504. Llegando a ser la Hermandad Sacramental de la Real Parroquia de Señora Santa Ana, la más importante de la feligresía y la tercera en antigüedad de Sevilla, después de la del Salvador y San Vicente, por haber sido esta Iglesia Colegiata.
Durante la ocupación francesa de Sevilla, el Cabildo Catedral envió el tesoro a Cádiz y entre los objetos de culto que se mandaron estaba la Custodia de Arfe. Para poder celebrar la procesión del Corpus Christi se le pidió a la Parroquia de Santa Ana la Custodia de la Hermandad Sacramental. Así fue como durante varios años, en la Procesión del Corpus Christi de Sevilla salió la Custodia de la Hermandad trianera.
En el tesoro de la corporación Sacramental figuran dos varas de plata de ley,
del siglo XVII, que son las que, según Reglas, deben portar el Hermano Mayor
y el Teniente de Hermano Mayor en las Procesiones Eucarísticas. El Libro
de Reglas de la Hermandad, de enorme valor histórico y artístico, es de 1626.
En una hornacina del muro del Evangelio de la Iglesia de Santa Ana se conserva la Custodia de salida, en plata de ley, propiedad de la Hermandad. Obra de Andrés de Osorio de 1712, según consta en el libro de actas de 1725-1731, finalizada en 1726. La antigua Custodia fue realizada en 1667 por el platero Mateo Jiménez y finalizada por el orfebre Duarte.